José Mourinho vuelve a estar en el centro de la polémica. El entrenador portugués del Fenerbahçe fue protagonista de un tenso momento durante el clásico del fútbol turco, en el que su equipo cayó por 1-2 ante el Galatasaray en Estambul. En medio de la tensión del encuentro, Mourinho fue captado realizando un gesto insólito al sujetar de la nariz a su homólogo Okan Buruk, entrenador del conjunto visitante, una acción que desató la indignación en redes sociales y en el entorno futbolístico turco.
Las imágenes del altercado se viralizaron rápidamente, y la acción ha provocado una oleada de críticas. Exjugadores, analistas y una parte de la afición del Fenerbahçe han pedido incluso que el club prescinda de sus servicios. Mientras tanto, la Federación de Fútbol de Turquía ya ha iniciado el estudio del caso y sopesa aplicar una sanción que podría dejar al técnico luso fuera de los banquillos por un largo período.
Según el Reglamento Disciplinario de Fútbol de Turquía, si el gesto es catalogado como “ataque” conforme al Artículo 44, Mourinho podría enfrentarse a una suspensión de entre 5 y 10 partidos. Si el incidente es considerado una mera “conducta antideportiva”, la sanción sería considerablemente menor: de 1 a 3 encuentros.
Este nuevo episodio se suma a una lista de antecedentes en la carrera del exentrenador del Real Madrid, Chelsea y Manchester United. En España aún se recuerda el incidente con Tito Vilanova en un Clásico, cuando Mourinho le introdujo un dedo en el ojo. En Inglaterra, protagonizó encontronazos con Arsène Wenger, Pep Guardiola y Ole Gunnar Solskjaer, actualmente técnico del Beşiktaş.
Además, durante su etapa en la Roma, Mourinho fue sancionado por la UEFA tras insultar al árbitro Anthony Taylor en el aparcamiento del estadio al término de la final de la Europa League contra el Sevilla.
Ahora, la tensión se traslada a los despachos de la Federación turca, donde se decidirá si este nuevo episodio de Mourinho deriva en una sanción ejemplar. El futuro inmediato del técnico portugués pende de una decisión disciplinaria que podría dejarlo fuera de combate durante buena parte del tramo final de la temporada.